Blog - Artículos de interés

La vigencia Delors: Pensamiento tecnológico


1 1 1 1 1 Rating 4.00 (1 Vote)

Se trata del campo más activo en que vemos a nuestros educandos en todas las instituciones educativas latinoamericanas. Unos trabajan más que otros. Sin embargo trabajan, construyen.

Hay incentivaciones. Hay flujo de competencias. Se trata de un ámbito en donde más se viene vislumbrando el planteamiento del aprender a hacer.

Más allá de la amenaza del puro pragmatismo, del puro saber procedimental unido al ámbito conceptual, la educación formal en sus tres niveles, está optando por modelar un estudiante consciente de su rol constructor y aportador a la sociedad en donde propicia convivencia. Nueva vez se advierte aquí cómo el mundo actual se gestiona a base del pensamiento neoliberal y globalizador cuando acoge con entusiasmo la propuesta original de trabajar en equipo. Los modos para lograr los aprendizajes devienen en muy recurrentes, sin que ello amenace la pérdida de la individualidad planteada por sus gerentes, puesto que el objetivo es capacitar para enfrentar situaciones problemáticas.

La visión Delors ha sido lo suficientemente clara para generar educandos con mentalidad corporativa, colaborativa, solidaria, sistémica, con capacidad creativa, con criterio decisorio. Se observan aplicados en nuestros contextos institucionales sin el entusiasmo vislumbrante de un próximo educando con amplia mentalidad humanística.

Se trata de un planteamiento que desafía las pretensiones de cualquier Estado con aspiraciones de pronta transformación estructural y supraestructural. Por llegar a cumplir los objetivos de una sociedad nueva, puede devenirse en la habilitación de un ciudadano tecnicista y por ende, en una sociedad sobrereunidora de técnicos, con la carencia de ciudadanos solidariamente reflexivos.

Durante las últimas décadas de los siglos recientes, se ha atestiguado en las instituciones educativas públicas y privadas del medio latinoamericano, ese permanente interés por el desarrollo de la vida fáctica y no del desarrollo de la vida científica. Enmarcados en una línea invocativa, los científicos vigentes piden y exigen a los responsables políticos, que esta dimensión del conocimiento, acceda a la formalidad de la vida social de los pueblos para que éstos puedan lograr esa necesaria transformación.

La tecnología no lo es todo. El impulso tecnológico es insuficiente si no posee rasgos máximos de prevalencia humanística. Particularmente la tecnología digital educacional electrónica directa y abierta en la plenitud del siglo XXI, registra la permanente y constante presencia e influencia de la televisión denominada privada y comercial, cuya proyección –si es que no se erradican sus contenidos adversos y dañinos–, se vislumbra antihumanística, tenebrosa, amenazante, sobre todo en su área transmisiva de la información1 , en donde la noticia número uno es la noticia roja, la noticia policial sobre crímenes, suicidios, violencia. (García Silberman: 1998).

Tomado de: http://www.iberoamericanadeeducacion.org/index.php/revista-digital/lesson/la-vigencia-delors


Autor: Academia Iberoamericana de Doctores en Educación
Academia Iberoamericana de Doctores en Educación